miércoles, 15 de enero de 2014

Cartas de un extraño


"Siento que al fin se acerca, la infame creación que iba tomando forma en mi cabeza. La presiento como una Verdad voraz que en las esquinas más oscuras acecha bajo capa negra. Me espía siempre escondida desde los pliegues espacio temporales de mi conciencia, esperando en silencio, y cuando la busco, huye presta. 

Al principio su presencia me infundía terror y un latigazo atroz me sacudía el cuerpo cuando creía distinguir entre sombras su silueta, mas luego me di cuenta de que las miserias de mi existencia me ligaban más a ella. Y cuando el peso del sufrimiento me hacía clavar en el suelo las rodillas, mi mente lúcida buscaba con desesperación su profana estela.

En el abismo vagué bajo la iracunda mirada de una hoz argéntea, y discerní la yerma infinidad de sus tinieblas. Cual estadio profético, me dije que aquello era el reflejo de lo que mi mísera vida era, una absoluta ausencia, vacía y abyecta. La soledad acerba me torturó y tendida en mi lecho caí enferma.

En mis noches de delirio ya no distinguía si dormía o bien soñaba despierta. No había descanso para mi razón atormentada, pues durante el día la luz me quemaba y por la noche de la angustia era presa. Reducidos a polvo, sabia que de los viejos lazos nada queda, y la certeza de este total abandono me abocó finalmente a mi condena.

Entonces la llamé, entre gritos y llantos, y le supliqué que me llevara con ella. Intenté todo tipo de tretas para atraerla y mis manos cometieron las peores afrentas, hasta que de mi garganta ya no salió voz y mi piel no pudo dar cobijo a más señas.
Tras largo tiempo de frustración, de la pena sufrida amargos años, en última instancia la muerte se apiadó de mi, abrió su manto, y con ferviente anhelo... me recogió, como una vieja amiga, en sus brazos."


S. Hexentanz


domingo, 22 de diciembre de 2013

La perte


"C'est comme un fouet qui te frappe et fait saigner ta peau à son contact,
Un rayon trop lumineux et létal de soleil qui t'aveugle soudainement,
Ou les lames rouillées des ciseaux qui coupent la chair en déchirant les veines,
Quand l'impuissance montre son sourire denté, en disant à chaque morsure que tu peux rien y faire.

C'est son absence comme le loup affamé qui te poursuit lent et silencieux,
Une rafale de vent froid qui ronge tes os et brise ton cœur,
Tu ne peux pas le voir bien que tu saches qu'il est là et son avance t'affole irrévocablement,
Quand tu es conscient d'être seul face à la crainte affreuse qui te cause ce ravage dont tu es sa proie.

C'est comme un hurlement qui émerge du fond de la terre,
Où l'étoile tombe dans l'abîme et il n'y a plus de lumière,
Rien ne sert de t'échapper même si tu fuis vite ou tu cris en voix haute,
Et tu entends enfin des rumeurs que des êtres inconnus chuchotent.

Dans le délire de l'esprit tu vois subitement des yeux féroces qui rougissent,
Des griffes pointues comme la flèche qui perfore avec ardeur la cible,
un regard qui cherche les miettes de ton corps, tellement avide,
Qu'on dirait le feu qui brûle les âmes des sorcières fautives."


S. Hexentanz

lunes, 11 de noviembre de 2013

Ataraxie


"Et là tu commences à comprendre qu'il n'y a plus rien:
pas d'abri, pas de retour.
Tu attends juste le coup suivant de la vie,
et si celui-ci est fatal alors tu n'as qu'à penser
"au moins, je vous rejoins enfin..."
À vrai dire, il n'y a que ça, n'est-ce pas?
Peu importe les questions que tu te poses
car il n'y aura jamais de réponse.
Tu te rends compte que rien n'importe,
que tu te fous de tout et de tous,
tu te rends compte que tu commences à en avoir marre.

Tu vois des nuages sombres qui tourmentent ton existence,
t'es tout seul et condamné du début jusqu'à la fin.
Tu vois la lumière qui s'éteint et le ciel pleure,
mais est-ce pour toi? Non, je ne crois pas...

Peut-être que je réussirais à tout savoir
le jour où je ne serai plus là..."

S. Hexentanz



martes, 24 de septiembre de 2013

Contemplación, ~ A orillas del Sena ~


"Me pregunté cual era la valía, de lo que configuraba mi entorno,
de aquello que en apariencia mis manos escuetamente poseían.
Pensé que todo estaba sobrevalorado,
morir o incluso con gran conmoción la vida,
que nada tenía precio más que lo estimado en imaginaria cuantía,
y que nada o escaso había que valiera honda devoción o pena,
sentada en un rincón cualquiera,
sola, a orillas del Sena.

Vislumbré pasar cuales motas de polvo andantes que a vista engañan,
y es que se engalanen de terciopelo y seda o se arrastren con telas ajadas,
en última instancia todos acaban inútiles en la misma caja.
Qué importa la vanidosa opulencia o la punzante carencia ajena,
cuando al tañer las campanas toda piel y carne que nos viste se enajena,
sea de aquel que sentado en el trono nos manipula como bestias de feria,
o como yo misma sentada,
sola, a orillas del Sena.

Contemplé con fervor las aguas negras en una noche insustancial y sin estrellas,
y como Cupido lanza sus flechas a los amantes que la fortuna en el otro encuentran,
un rayo de iluminación, quizás camino de inspiración,
me impuso como anhelo el hundirme como peso muerto en ellas,
y aferrada a la barandilla el deseo torturó mi osadía
que cobarde se mantuvo firme y plena, tras haber huido con el rabo entre las piernas,
de la última tentación, del dulce canto de sirena,
a orillas del Sena.

Mas el remordimiento inundó mis pensamientos
y sentí gotas frías perforar con éxtasis mi cuerpo,
y ahondé surcos como afluentes sanguinolentos volatilizados al viento.
En la profanación de mi intelecto,
despojado de sortilegios para burlar la locura y sus señuelos,
me di cuenta de cual sería por siempre mi tormento;
presenciar como toda vida ínfima y sin valor cesa,
deseando sin encontrar remedio el fin de mi existencia apática y necia,
colgando del fino hilo de la espera sentada,
sola, a orillas del Sena."

S. Hexentanz




sábado, 13 de julio de 2013

Crónica de un suicidio


"Dicen que la vida es corta, que solo dura un día y que se escapa entre nuestros dedos sin darnos cuenta. En mi caso, apenas lo noté. La moto se salió de la carretera precipitándose al abismo. Mi cuerpo y mis pensamientos se desintegraron en la basta extensión de su oscuridad, pero incluso durante la caída nunca dejé de sujetar su mano.

Dicen también que en el segundo antes de morir ves pasar toda tu vida ante tus ojos, como una gran revelación que dura un instante. En ese momento yo vi y sentí. Me vi de niña jugando en cumpleaños infantiles celebrando el avance de nuestra inocencia, me vi correr entre los árboles desnudos de un parque… aspiré el aroma de las hojas secas caídas en pleno otoño y noté el calor de los rayos del sol en mi piel. Me escuché interpretando las Gnosiennes de Satie al piano y sentí la suavidad de sus teclas en los dedos. Me vi entre mis amigos sentados en un bar, degusté el sabor amargo de la cerveza… y por último... lo vi a él, me embriagué del olor de su cabello y del perfume de su cuello, tan radiante, como el primer día, y su sonrisa… Me sentí en paz y pensé… que quizás la vida sí era maravillosa. Su imagen se extinguió poco a poco cuando por fin todo se volvió negro.

Siento haberme ido sin despedidas, a veces el final llega cuando menos lo esperas, pero reconozco que quizás lo estuviera buscando. Puede que sea este de verdad mi nuevo comienzo. Pensad en mí, pero no me echéis de menos, sé que es contradictorio, pero al fin y al cabo todos estamos destinados a correr la misma suerte y tarde o temprano nos encontraremos de nuevo. Pero no lloréis por mí, porque por primera vez antes de morir… de verdad fui feliz.

Mi nombre es Victoria. Aún me pregunto si era un nombre como cualquier otro o una irónica visión de mi triunfo sobre la vida.

En cualquier caso, me llamo Victoria, y esta es mi historia."
S. Hexentanz



"…This life is short, baby that's a fact. Better live it right, you ain't comin’ back. Gotta live this life until you die."

viernes, 31 de mayo de 2013

Yo acuso

"En efecto, mis ambiciones se encontraban más allá de lo que este ámbito opresivo podía ofrecerme y como respuesta recibí un ceñimiento estricto a la realidad que exhumaba todas las aspiraciones, cercenadas por vuestra malsana negación, que me insuflaban un mínima voluntad de debatirme con profundo placer por aquello que exigía fervientemente mi devoción.
Como si se tratasen de un chiste mis palabras eran tomadas con una mofa creciente, y así me mofaba yo misma del mantra que rezaba por la felicidad que nos aportarían quienes más nos quieren, y añadía yo, y la espolearán y la zarandearán con sus incuestionables restricciones hipócritas y la mancillarán de banales, pasivos y destructivos modelos de comportamiento, enturbiando la claridad del templo que conforma nuestro intelecto.
¿Aún a edad adulta poseemos el derecho de hacernos a nosotros mismos o desde un trasfondo manipulador y psicológicamente afectivo nos inducen a un modelado “a imagen y convicción”, sin opción a una meditada, propia y comedida privación de aquellos elementos perniciosos que simulan ser nuestro entorno ideal de satisfacción?
Me di cuenta, como pobre e insustancial consuelo, que cuando tuviera necesidad de descansar de una exhaustiva, permanente y lacerante reflexión, en su completa ignorancia, yo, algún día, podría reírme de ello, pues como dijo Saint Éxupery, andando recto uno no puede llegar muy lejos..."
S. Hexentanz





sábado, 25 de mayo de 2013

21 de mayo

Habría sido egoísta querer manterte a nuestro lado más tiempo,
pero ahora sé... que duermes apaciblemente, que nada te aquejará el sueño,
...porque tú, ya no volverás.
Al final después de tanto sufrimiento encontraste tu remanso de quietud y estabilidad,
y desde hoy y para siempre... descansas en paz. 
D.E.P
21 de Mayo de 2013