viernes, 27 de abril de 2012

Le vampire

Tú que, como una cuchillada,
Has entrado en mi corazón quejumbroso;
Tú que, como una manada
De demonios, enloquecida y adornada, viniste,
De mi espíritu humillado
A hacer tu lecho y tu dominio;
-infame a quien estoy ligado
como el forzado a la cadena,

como al juego el jugador empedernido,
como el borracho a la botella,
como a los gusanos la carroña,
-¡maldita, maldita seas!
He rogado a la rápida espada
Que conquiste mi libertad,
Y he dicho al pérfido veneno
Que socorra mi cobardía.

viernes, 20 de abril de 2012

Apologías vol. I

"Muerome en el letargo de tu silencio,
Destinada mi existencia al fracaso,
dolor y frustración torturan mi alma por dentro.
Condenada a vagar y marchar errante en la eternidad,
como una luz esclarecedora acecha el suicidio en la maldita soledad.
La desesperación me ahoga, la conciencia me destroza, la realidad me mata...
El vacío existencial desgarra mi ser y lo esparce en la oscuridad de la Nada.
Desaparezco en la yerma infinidad,
<< Polvo eres y de nuevo polvo serás>>
 
Me pregunto qué obré mal...
En perdición de la mía juré tu felicidad,
mas hoy se... que jamás existió como tal.
Perdiose mi voluntad de continuar,
conviertiose en lo que un día más pude odiar.
Me detesto a mi misma así como a la cruel humanidad.
Vuelvome a dar cuenta de que ser o estar...
es morir viviendo en una aberrante realidad.
Y en verdad vivir no espero.
Víctima del sufrimiento y arrastrada al tormento.
Pútrido y detestable mundo,
primero al frío arrojas para luego extirpar el aliento.
Me consumo en la autodestrucción,
me tiendo en el lecho de la Inmolación.
Una existencia vencida y deshecha atrás dejo..."
Apología al suicidio - Arinya










martes, 17 de abril de 2012

Springtime depression Readings vol. I


Y en la depresión de la niebla matutina y la corrupción de la carne maltrecha por el frío, unas lecturas presento para la evasión de la mente cual sustancia volátil:

1. Las flores del mal - Baudelaire
(Poesía francesa, siglo XIX)



Schönheit

Bella soy, ¡oh mortales!, como un sueño de piedra,
y mi seno, que a todos
siempre ha martirizado, para inspirar amor a los poetas medra
a la materia igual, inmortal y callado.
En el azul impero, incomprendida esfinge;
al blancor de los cisnes uno un corazón frío;
detesto el movimiento que a las líneas refringe,
y nunca lloro como jamás tampoco río.
Los poetas, al ver mis grandes ademanes,
que parecen prestados de altivos edificios,
consumirán sus días en austeros afanes;
Pues, para fascinar a amantes tan propicios,
tengo puros espejos que hacen las cosas bellas:
¡mis ojos, tan profundos, como eternas centellas!



Así os doy la bienvenida a mi nuevo santuario de la incomprensión, de beldades cuales Venus terrenales, de armonía para los sentidos, y senda para la reflexión e introspección.
En soledad e inmersa en la ardiente oscuridad, os abro la puerta a los abismos la mente. Su belleza, dependerá de los ojos que observen...